
Movimiento inteligente es una técnica basada en el método Feldenkrais, donde se realiza un trabajo somático, a través de la atención al cuerpo en movimiento. Junto con el Yoga son dos prácticas que ayudan a las personas a sentirse más a gusto en sus cuerpos. Ambas utilizan el movimiento como medio para la sanación y para la transformación.
El trabajo somático permite ampliar la conciencia de nosotros mismos. Y con una mayor conciencia, nos volvemos capaces de alcanzar todo nuestro potencial.
Diferencias clave
La práctica física del yoga se centra en asanas (posturas) que colocan el cuerpo en determinadas posiciones. Y mantener estas asanas ayuda a fortalecer y alargar los músculos. Movimiento Inteligente no implica estiramientos ni fortalecimiento.
Ambas disciplinas se consideran escuelas de educación somática, consideran al Soma (el cuerpo vivo) el lugar de interrelación de la conciencia- funcionamiento biológico- entorno. En el método creado por Moshe Feldenkrais, se utiliza al movimiento como método que permite a los individuos experimentar el denominado aprendizaje orgánico.
Este es un sistema para aprender a moverse sin dolor o esfuerzos excesivos, con base en el modelo propio libre de estrés, sin limitaciones de peso o gravedad; que permite a las personas transitar por un proceso similar a la manera de las primeras etapas de vida. Es la forma en que nos movemos de bebés, con una serie de características que permiten enriquecer la vida, pues por medio del movimiento, formamos un mayor número de conexiones entre las células del sistema nervioso, que podemos aprovechar como adultos para aprender y seguir adquiriendo nuevas o mejores habilidades
En las clases de Movimiento Inteligente, el movimiento en sí es lo que capta la atención del sistema nervioso. Los movimientos pequeños, lentos y fáciles llaman la atención sobre las relaciones entre las diferentes partes del cuerpo, y a través de estos movimientos el cerebro aprende a orquestar acciones eficientes, apoyadas e integradas. Al jugar con movimientos diminutos y explorar formas diferentes e inusuales de mover el cuerpo, se libera la tensión muscular innecesaria y el movimiento se vuelve más coordinado y libre. El resultado es un movimiento fluido con menos dolor. Las clases de Movimiento Inteligente pueden, de hecho ser más accesibles inicialmente para personas con lesiones, dolor, rigidez u otras limitaciones de movimiento que muchas formas de yoga occidental.
Mientras que algunas posturas de Yoga pueden requerir esfuerzo, el Movimiento Inteligente te pide que elimines el esfuerzo. Se te invita a explorar diferentes formas de moverte mientras disminuyes la velocidad lo suficiente como para sentir el proceso. Posturas familiares para el estudiante de Yoga se pueden encontrar en muchas lecciones de Movimiento Inteligente, pero las posturas no se mantienen. Sientes el cuerpo a través del movimiento, no de la forma.
Soltar el esfuerzo
Nuestra cultura nos enseña que esforzarse más es la manera de conseguir logros, y los estudiantes de Yoga con frecuencia ponen mucho esfuerzo en su práctica de asanas. El Movimiento Inteligente invita a mejorar disminuyendo la fuerza aplicada. Cuando se reduce el esfuerzo, el cerebro puede notar diferencias entre variaciones de movimientos simples y elegirá de forma natural la manera más eficiente de moverse. El movimiento se hace más fácil. Las posturas de Yoga se hacen más fáciles.
Puntos en común
Tanto el yoga como el Movimiento Inteligente piden prestar atención a la respiración. El Yoga invita a controlar la fuerza vital (prana) a través del control de la respiración ( pranayama), y muchos estilos de yoga vinculan la respiración al movimiento. En las exploraciones de Movimiento Inteligente, la respiración y el movimiento también se coordinan con frecuencia, pero sin el deseo de controlar la respiración. Las clases de Movimiento Inteligente enseñan estrategias para liberar la tensión en el vientre y la caja torácica, de modo que la respiración pueda expandirse y liberarse de forma natural.
El acto de prestar atención continuamente al cuerpo y a la respiración, tanto en Movimiento Inteligente como en el yoga, ayuda a los alumnos a permanecer en el momento presente y a acallar los pensamientos incesantes que pueden nublar la mente. En el yoga, centrarse en las posturas y en la respiración mantiene la mente estable. En una clase de Movimiento Inteligente, la tarea de prestar atención a zonas nuevas e inexploradas impide que la mente divague y abre nuevas vías de investigación. Observar cómo se mueve cada vértebra o el recorrido que hace el omóplato.
Resultados
Explorar la organización del cuerpo y nuestros hábitos posturales y de movimiento a través del yoga y el Movimiento Inteligente puede ocasionalmente provocar cierta incomodidad, tanto interna como externa. Sin embargo, esta incomodidad es una oportunidad para ver «lo que hay» y hacer cambios. Podemos darnos cuenta de nuestras reacciones cuando se nos pide que mantengamos ciertas posturas en yoga, o que prestemos atención a pequeños movimientos en una clase de Movimiento Inteligente. A veces esos pequeños movimientos pueden hacer que grupos musculares previamente marginados participen más plenamente, permitiendo que los músculos se relajen y se suelten. Los movimientos también pueden liberar patrones de tensión, permitiendo que los músculos innecesariamente tensos se relajen y se suelten, de modo que el esqueleto pueda proporcionar un mejor apoyo y se disipen las molestias.
Al cambiar lo que sentimos en nuestro cuerpo, tanto el yoga como el Método Feldenkrais tienen el poder de cambiar nuestra forma de reaccionar ante la vida. Ambas prácticas crean espacio para que hagamos una pausa antes de reaccionar. Al crear opciones para facilitar el movimiento, el Movimiento Inteligente también crea opciones para elegir cómo estar en el mundo. Podemos fluir un poco más libremente por la vida. El yoga ayuda a los estudiantes a encontrar la fuerza interior, así como la exterior, y ambas prácticas enseñan a los estudiantes cómo hacer movimientos que tal vez no se imaginaban que podían hacer.
Mi experiencia
Crecí en una cultura que negaba el cuerpo y lo veía sólo como el contenedor del cerebro. La desconexión con el cuerpo estaba causando estragos en mi sistema nervioso y mi estado mental.
Empecé practicando running, en la disciplina de media maratón, eso me abrió la puerta a volver a sentir el cuerpo, y sus posibilidades. Cuando empecé a practicar yoga pude desarrollar más fuerza y flexibilidad, así como trabajar el equilibrio. Me ayudo a centrarme y a relajar el cuerpo. Y mantener mi cuerpo fuerte y flexible es importante y hace que me sienta muy bien.
Cuando descubrí el Movimiento inteligente, las clases me enraizaron y me ayudaron a respirar. No entendía lo que estaba pasando, pero empecé a experiementar algunas transformaciones de forma espontánea, mi postura corporal mejoró, se resolvieron tendinitis recurrentes que arrastraba desde hacía unos años, recuperé fuerza y energía, y me encontré finalmente capaz de tomar decisiones que funcionaban para mí. Comencé a integrar la consciencia, y a vivir como un sistema cuerpo-mente integrado.
Al descubrir nuevas relaciones con mi cuerpo y desarrollar la capacidad para nuevos movimientos pude conectar conmigo misma de una forma totalmente nueva, creando los medios para explorar y transformar mis patrones de movimiento y mis hábitos de ser de una forma muy profunda.
Aunque las formas en que el cuerpo se mueve en el yoga y en Movimiento Inteligente son muy diferentes, las dos prácticas son complementarias. Uno no necesita elegir entre ellas. De hecho, el Movimiento Inteligente puede mejorar una práctica de yoga, y la conciencia que la práctica del yoga aporta puede expandirse a través del Movimiento Inteligente.
