Porque a veces necesitamos salir del asfalto y recordar de dónde venimos. Embosqadas es un lugar para enraizar.
Son campamentos como los que fuiste de niño, sólo que para adultos, a partir dfe 18 años y sin límite de edad.
En un entorno de naturaleza salvaje y con un programa de actividades diario repleto de juegos, experiencias en el bosque, música, talleres variados, rutas y noches de veladas bajo las estrellas.
Si quieres descansar de tu vida apresurada, digital, y ruidosa. Reunirte en plena naturaleza con otras personas como tú, en un ambiente seguro, para jugar como niños, conectar con el bosque, y probar experiencias diversas.
Quizá aún recuerdas la emoción de tus campamentos infantiles, los preparativos, el asombro ante la majestuosa naturaleza, las risas en las tiendas de campaña, las mil y una aventuras que traías para contar, los nuevos amigos…para muchos fueron experiencias que dejaron huella. O ¿quizá fue una experiencia que nunca probaste? si nunca te apuntaron a uno, fué algo que quedó pendiente. Algunos amigos te contaron, pero tu nunca estuviste alli.
Sea como sea, los más de cuarenta campamentos para adultos que hemos organizado en estos catorce años de proyecto, nos han demostrado que los campamentos son una idea genial también para los adultos. Porque los entornos naturales, las comodidades básicas, la desconexión digital, las actividades de juego, los baños de bosque, las rutas, las veladas, las noches estrelladas, los baños en el río, las canciones junto al fuego, y las risas compartidas nos sientan muy bien.
En Embosqadas creemos que necesitamos espacios donde poder recuperar todo eso. Y aunque nosotras no tenemos una varita mágica, sí sabemos crear las condiciones para que sucedan cosas especiales.
Elegimos lugares naturales que invitan a desconectar. Cuidamos que el ambiente sea seguro, acogedor y respetuoso con todas las personas. Diseñamos actividades que despiertan los sentidos, la curiosidad y las ganas de jugar. Y dejamos también espacio para lo inesperado, para que cada grupo construya su propia experiencia.
Y entonces ocurre.
Personas que llegan sin conocerse terminan compartiendo confidencias. Alguien que pensaba que ya no sabía jugar vuelve a reírse como cuando era niño. Una noche mirando las estrellas se convierte en un recuerdo que permanece. Un paseo por el bosque acaba en una conversación que no esperabas tener.
Nos vamos unos días a la naturaleza y volvemos a casa un poco más conectados: con nosotras mismas, con los demás y con el mundo que nos rodea.
Quizá por eso llevamos tantos años haciendo campamentos para adultos.
Porque creemos que no son solo unas vacaciones.
Son unos días para salir de lo de siempre, recuperar el asombro, jugar, descansar, conocer personas y disfrutar de estar juntas.
Una experiencia única y maravillosa donde las risas, el compartir, el buen rollo y la alegría mandan. Gracias!
He ido a varios campamentos de adultos yo sola, y a varios de familias con mis hijos, y son experiencias increíbles. Disfrutar de la naturaleza, compartir con gente sana, y dejar fluir es un auténtico privilegio.Muy, muy recomendable!!
Una experiencia inolvidable en la que reconectar con nuestra infancia y con lo que es realmente importante. Gracias por las risas, los juegos y las veladas compartidas bajo las estrellas.
Varios días o una semana de inmersión en plena naturaleza, alojándonos en lugares especialmente elegidos para vivir cerca de la tierra, el bosque, los ríos o el mar, sin renunciar al confort necesario para descansar bien.
Te proponemos un programa variado de actividades para jugar al aire libre, descubrir el entorno natural, observar la flora y la fauna, mirar las estrellas, explorar nuestros sentidos y expresarnos a través del arte, el movimiento y el juego.
Pero, sobre todo, te proponemos algo más difícil de encontrar en nuestra vida cotidiana: tiempo para estar, personas con las que compartir y un lugar seguro en el que disfrutar siendo tú.
Ven sola, con tu pareja o con tus amigos. Muchas personas llegan sin conocer a nadie. Lo que sucede después forma parte de la magia de Embosqadas.
Naturaleza, juego, risas, descubrimientos y nuevas amistades. Unos días para desconectar de lo de siempre y volver a conectar con la vida.
Si te preguntas qué tipo de actividades se hacen en nuestro campamento, nos gusta la naturaleza sin aditivos ni saborizantes, combinada con juegos, talleres, veladas y mucho más:






Hay personas de edades muy variadas participando en los campamentos, lo habitual es que haya desde veintipocos hasta sesentaypico, y es sorprendente ver lo mucho que tienen en común éstas personas, y cómo se cohesiona el grupo, sin importar la edad. ¿será porque todos traen las ganas de jugar y la curiosidad de cuando eran niños/as?
No, las actividades requieren una forma física normal, y no hace falta ninguna experiencia en montaña. Si tienes alguna limitación de movimiento quizá no puedas participar en todos los juegos o actividades, pero aún así será una buena experiencia.
Lo cierto es que las personas suelen llegar solas a su primer campamento embosqadas. Luego, si repites, es probable que ya conozcas a alguno de los participantes. En Embosqadas queremos ofrecerte la oportunidad de soltar el personaje que cargas en tu día a día, así que, si vienes solo/a es perfecto. Y si vienes con tu pareja o con algún amigo también será genial.
Os pondremos en contacto con personas que acudan con su coche para que podáis compartir los viajes hasta el lugar del campamento. Todos salimos ganando: se reparten los gastos de combustible, y usamos menos coches.
Si eres mayor de edad, pero tienes alguna condición que te hace no autónomo, puedes venir siempre que sea acompañado de un tutor o tutora. El equipo de embosqadas no está preparado ni puede asumir la responsabilidad sobre las personas con necesidades especiales.